TRABAJANDO CON LA AGRESIVIDAD

Mercè Martínez Torres

Alumnos de la asignatura

"Processos Psicològics Bàsics" - Educación Social

Nuestro trabajo no está cerrado es más bien un proceso quizás de toma de consciencia de nuestros límites, de nuestras formas de canalizar la agresividad, de cómo empezar a trabajar un tema en el que el objeto y el sujeto de la experiencia son la misma cosa. Hemos transitado de lo objetivo a lo subjetivo, en una experiencia de aprendizaje grupal. Todos los esfuerzos por sistematizar nuestras experiencias con la agresividad y la violencia, por intentar esclarecer las causas, nos llevaban hacia un camino de incertidumbre. Tal vez, por qué no se trata de "saber" sino de "comprender" y comprender implica un trabajo de elaboración interno que va mucho más allá de la recogida de información.

LOS CAMINOS

La primera consigna, tras decidir grupalmente que las horas de prácticas de la asignatura se dedicarían a trabajar sobre la violencia y la agresividad, fue que cada uno intentase recordar y plasmase en una lista, todas aquellas situaciones en las que percibe agresividad o violencia.

Categorizando la experiencia

Se empezó con un camino inductivo-subjetivo: inductivo por qué partíamos de las situaciones vistas, leídas o experimentadas y no de alguna teoría psicológica o sociológica; subjetivo, por qué no todos percibimos la violencia en las mismas situaciones.

El paso siguiente, emulando la tarea del investigador, fue poner en común los datos (las listas personales) y aproximar una clasificación de las situaciones que aparecían en las listas. Para eso empezamos a trabajar en pequeños grupos (de 4 o 5 personas); se constituyeron siete grupos por la mañana y cuatro por la tarde. Estos pequeños grupos iban a formar equipos que trabajarían juntos durante toda la experiencia.

Dos alumnas traen material escrito que les parece interesante; una trae un texto de F. Sabater(1997)[1] que leemos en clase:

" Y vamos con la violencia. También en esta cuestión una cierta timorata hipocresía enturbia notablemente la posibilidad de que la escuela ayude a la sociedad a prevenir la violencia indeseable y a encauzar positivamente lo inevitable (hasta deseable incluso, no seamos mojigatos). A la pregunta horrorizada "¿por qué los jóvenes son violentos)" habría que responder para empezar: ¿y por qué no habrían de serlo? ¿No los son sus padres y lo fueron sus abuelos y tatarabuelos? ¿Es que acaso la violencia no es un componente de las sociedades humanas tan antiguo y tan necesario como la concordia? ¿No es también cierto uso de la violencia particular de algunos lo que se ha opuesto a las tiranías y ha obligado a que fueran atendidas las reivindicaciones de los oprimidos o los proyectos de los reformadores? Digámoslo claramente, es decir, pedagógicamente: una sociedad humana desprovista de cualquier atisbo de violencia sería una sociedad perfectamente inerte. Y éste es el dato fundamental que cualquier educador debe tener en cuenta al comenzar a trabajar el hecho de la violencia. No es un fenómeno perverso, inexplicable y venido de no se qué mundo diabólico, sino un componente de nuestra condición que debe ser compensado y mitigado racionalmente por el uso de nuestros impulsos no menos naturales de cooperación, concordia y ordenamiento pacífico. De hecho, la virtud fundamental de nuestra condición violenta es habernos enseñado a temer la violencia y a valorar las instituciones que hacen desistir de ella.

En uno de los numerosos congresos variopintos sobre el tema, celebrado en Valencia cuando yo escribía este capítulo, un "experto" americano se descolgó diciendo que si se suprimiesen o redujesen al mínimo las horas que niños y adolescentes ven la televisión se evitarían cuarenta mil asesinatos y setenta mil violaciones anuales (o al revés, lo mismo da). Este tipo de majaderías tiene un predicamento asombroso. Por lo visto, los jóvenes no cultivarían fantasías violentas si no les fueran inculcadas por televisión. Con la misma razón podríamos decir que la televisión tiene una función catártica para expulsar demonios interiores y que gracias a la televisión no se cometen aún más crímenes y violaciones … O que nuestra civilización es violenta porque la principal de nuestras religiones venera a un instrumento de tortura -la cruz- y glorifica la sangre de los mártires(lo cual se ha dicho, por cierto). Tales planteamientos violan la primera norma de cordura, que es separar la fantasía de la realidad, y olvidan una lección que se remonta por lo menos a Platón: que la diferencia entre el malvado y el justo es que el primero lleva a cabo las fechorías que el otro sólo sueña y descarta. Se dice beatamente: hay que enseñar que la violencia nunca debe ser respondida con la violencia. Rotundamente falso y nada se gana enseñando falsedades. Por el contrario, hay que explicar que la violencia siempre es respondida antes o después con violencia como único medio de atajarla y que es precisamente esa cadena cruel de estímulo y respuesta la que la hace temible e impulsa a tratar de evitarla en lo posible. De nuevo en este caso es Bruno Bettelheim quien expone de modo más convincente la línea a seguir por los maestros en esta cuestión: << Si permitimos que los niños hablen francamente de sus tendencias agresivas, también llegaran a reconocer la índole temible de tales tendencias. Sólo esta clase de reconocimiento puede conducir a algo mejor que, por un lado, la negación o la represión y, por otro, un estallido en forma de actos violentos. De esta manera la educación puede inspirar el convencimiento de que para protegerse uno mismo, y para evitar experiencias temibles, hay que afrontar constructivamente las tendencias a la violencia, tanto las propias como las ajenas.>>""

El otro texto era un "documento" de la revista muy interesante titulado "Radiografía de la violencia" y que incluía los siguientes supapartados: Deporte, política, bandas… agresivos con mil caras; el drama del maltrato doméstico; la clave está en el cerebro; ¿se puede curar?. Sólo utilizamos en una sesión posterior la parte dedicada al maltrato doméstico. Todos los grupos recibieron copias de los dos textos.

 

Las primeras clasificaciones:

Grupo M1. VIOLENCIA entendida como MALTRATO FÍSICO O PSICOLÓGICO

1.- FÍSICA (visible):  familiar; social e institucional (delitos, torturas, etc.); ecológica y urbanística

2.- PSICOLÓGICA: Invisible: situaciones que dependen de los otros (ignorarte, reírse de ti, etc.); contra tu intimidad (espiarte, controlarte), que depende de ti (sentirse violento por);  Visible: violencia verbal, abusos, discriminación.

 

Grupo M2.  VIOLENCIA:

1.- VISIBLE:  Física: cualquier violencia que implica perdida de la salud o de la vida, en cualquier medio, y por cualquier razón; Verbal: cualquier maltrato que afecta en el comportamiento del otro, en cualquier medio y por cualquier razón.

2.- INVISIBLE: Psicológica; Estructural (relacionada con la política, los poderes fácticos, etc.)

3.- ¿Quién y a quien? (Idea de víctima y verdugo): Entre individuos; Entre grupos; De individuo a grupo y viceversa; Auto-violencia

 

Grupo M3.  VIOLENCIA:

            1.- EXPLICITA: Física o Verbal

2.- IMPLICITA: Verbal o No verbal

 

Grupo M4. VIOLENCIA:

1.- VERBAL: Insultos y ofensas; Observable (TV, Radio)

2.- FISICA

3.- QUE PROVIENE DE LA FALTA DE RESPETO AL OTRO (diferencias culturales, de carácter, etc.)

4.- INVISIBLE (tabaco, ignorar al otro, represión)

5.- EN CLASE

6.- DOMÉSTICA sea física o psicológica

7.- PSICOLÓGICA EN GENERAL

8.- BIOLÓGICA Y SOCIAL

9.- MEDIOAMBIENTAL

 

Grupo M5. VIOLENCIA:

            CATEGORIZACIÓN EN FUNCIÓN DEL CONTEXTO O MEDIO

¨      Familiar (maltrato físico o psicológico)

¨      Medios de comunicación

¨      Social: prejuicios y estereotipos

¨      Laboral (discriminación, explotación, asedio sexual, etc.)

             - Violencia física y psicológica común a todos los medios.

- En todas las categorías la violencia puede ser visible o no, física o no, psicológica o no.

 

Grupo M6. VIOLENCIA:

            1.- FISICA

2.- PSICOLOGICA

3.- VERBAL

 

Grupo M7. VIOLENCIA:

            1.- VERBAL: acto agresivo o violento explicitado por medio de la palabra

2.- FISICA: acto agresivo o violento materializado por medio de una agresión física.

3.- PSICOLÓGICA: acto agresivo o violento que afecta a la personalidad o carácter de la persona.

Todas categorías pueden ser a su vez:

            -  DIRECTAS O INDIRECTAS

            - INTENCIONALES O NO INTENCIONALES

            - DEBE TENERSE EN CUENTA LA SUBJETIVIDAD DE LA PERSONA RECEPTORA.

 

Grupo T1. INTENTO DE DIFERENCIACIÓN ENTRE VIOLENCIA Y AGRESIVIDAD (clasificar a partir de estos dos conceptos)

 

Grupo T2. INTENTO DE DIFERENCIACIÓN ENTRE VIOLENCIA Y AGRESIVIDAD.

VIOLENCIA: psicológica, física, verbal, transgresiones de las normas. Importancia de la vivencia subjetiva de la víctima.

 

Grupo T3.  VIOLENCIA:

1.- FISICA;

2.- VISUAL;

3.- VERBAL;

4.- PSICOLÓGICA

 

Grupo T4. VIOLENCIA:

1.- En función del medio

2.- ¿Quién y a quien? . Diferencia entre ACTIVO (el que provoca o realiza un acto agresivo o violento) y PASIVO (el que sufre o presencia un acto agresivo o violento)

3.- En función del tipo de VIOLENCIA: FISICA (desde el punto de vista del sujeto pasivo, recibe un contacto físico no agradable); VERBAL (desde el punto de vista del sujeto pasivo, recibe un contacto verbal no agradable, intencionado por parte del sujeto activo); ENCUBIERTA(desde el punto de vista del sujeto activo se realiza un acto violento sin que el sujeto pasivo lo perciba); PSIQUÍCA (sujeto pasivo lo asume o se siente afectado).

Surgen dos dificultades, una inherente a la tarea: clasificar y crear categorías es difícil, justificar los criterios también lo es, las situaciones a veces se pueden clasificar en prácticamente todas las categorías. Otra relacionada con el tema, cada uno tiene su propia definición de agresividad y violencia, no se ponen de acuerdo para definirlas. En la puesta en común me piden "la definición". Les propongo que para el próximo día busquemos en un diccionario, les avanzo que desde la Psicología sólo puedo hablarles de "agresividad" desde distintas teorías pero no de violencia. En todo caso, mi "opinión" como persona de la calle es tan válida como la de ellos y tal vez la "indiferenciación" entre los dos términos se deba a qué los medios de comunicación utilizan casi indiferenciadamente ambos términos. Me llevo la tarea de hacer una clasificación que incluya todos los criterios que han propuesto en los grupos.

            Finalmente, para clasificar las distintas situaciones de violencia se tuvieron en cuenta los siguientes criterios:

 

1.- PERCEPTIBILIDAD:

- Visible o explícita         

                        - Invisible o implícita

 

            2.- TIPO[2]: Física, verbal y no verbal

3.- AGENTE:

                        3.1.  TIPO               3.2.  INTENCIONALIDAD

-          Institucional            - Consciente y planificada

-          Social                  - Consciente, no planificada: impulsividad

-          Grupo                  - No consciente, no intencional

-          Individuo

-          Auto-agresión

 

4.- VICTIMA:

      - Referido a la percepción subjetiva de sentirse agredido o violentado

                 -  Tipo de reacción: respuesta, huida, negación, aceptación, etc.

 

5.- EFECTOS:

-          Físico

-          Psicológico

-          Social

 

6.- ÁMBITO:

-          Familiar (interpersonal)

-          Social

-          Escolar

-          Laboral

-          Institucional

-          Ecológico y urbanístico

 

7.-¿¿¿¿ CAUSAS????

 

Esta clasificación nos permite una tabla con entradas múltiples, cada situación tiene uno o varios valores en las distintas categorías. De todos modos, lo importante no es la utilidad de la tabla (con criterios y categorías), lo importante es tomar consciencia de que el fenómeno es complejo, con múltiples dimensiones, con categorías que no son ni pueden ser "ni exhaustivas, ni excluyentes". El apartado de causas quedo vacío de categorías y lleno de interrogantes. Tal vez, hubiese sido sencillo recurrir a la clasificación de "internas" (bio-psicológicas: patrón tipo A, patologías mentales, drogas y alcoholismo, niveles altos de serotonina, etc.) y "externas" (socio-económicas: diferencias de clase, raza o religión, fenómenos de masa, calor, mass-media, etc.) pero realmente aún no sabíamos que "desencadena la violencia".

 

Los caminos del significado

Dimos la vuelta, pasamos a la reflexión sobre el significado de los términos con los que estabamos trabajando.  Buscábamos algo objetivo en lo que apoyarnos, pero lo objetivo siempre conlleva una buena dosis de subjetividad.

Seguimos con la discusión y definición de las palabras: agresividad y violencia. Una de nuestras sorpresas fue descubrir que desde el punto de vista de la Psicología sólo tenemos definición (más bien definiciones) para agresividad (por ejemplo en dos diccionarios de Psicología no hay entrada alguna para violencia), mientras que la violencia es un término con una elaboración de tipo jurídico, aunque también encontramos definiciones desde la Sociología. Buscamos las palabras "agresividad" y "violencia" en un diccionario enciclopédico que nos confirmo que las explicaciones para la agresividad provienen del campo de la Psicología (citan la teoría de Freud) y de la Etología (K. Lorenz) y respecto de la violencia se extienden dando la definición jurídica.

El origen de las palabras y su transformación social

«No sé qué es lo que entiende usted por gloria» dijo Alicia. Humpty Dumpty: «No puedes saberlo, porque no te lo he dicho aún. Entiendo: perfecto argumento irrebatible». «Pero gloria no significa perfecto argumento irrebatible», objetó Alicia.

«Cuando yo empleo una palabra», replicó Humpty Dumpty con leve desdén, «significa exactamente lo que me place que signifique. Ni más ni menos». «La cuestión está en saber», respondió Alicia, «si tiene usted la potestad de hacer que las palabras signifiquen algo distinto de lo que quiere decir». «La cuestión», replicó Humpty Dumpty, «está en saber quién es el que manda. Y punto».

Lewis Carroll.

 

Aggredior, aggressus sum, aggredi, significa ir hacia, acercarse, abordar a alguien atacar, acometer, intentar... está formado por la preposición ad, de aproximación o de proximidad, y el verbo gradior, que significa andar, marchar, caminar, avanzar, ir. Este verbo está formado a partir del sustantivo gradus, del que hemos obtenido las palabras grado, grada, gradual, degradar... y que significa paso, marcha, aproximación, avance, subida, escalón (campo semántico este último en el que se ha especializado). Por su origen y por los elementos que la forman, la palabra agresión no tiene nada de agresiva. Pero la lengua ha optado por especializarla en este significado ( Mariano Amal en http://www.elalmanaque.com/junio/). De hecho, en dos diccionarios actuales encontramos definiciones tan opuestas como:

-          F. Acometividad. Decisión para emprender una tarea y hacer frente a sus dificultades (Vox)

-          F. Carácter agresivo de una persona o animal y, figuradamente, de las cosas; acometividad. Sicol. Instancia psíquica que reúne el conjunto de reacciones individuales tendentes a la destrucción. Tendencia a la realización de actos hostiles contra otro o contra sí mismo. (Larousse)

 

Etimológicamente, la palabra violencia deriva del latino "violentia", vis maior, fuerza mayor, ímpetu. Según el diccionario es la fuerza o energía desplegada impetuosamente. En el origen, pues, el concepto de violencia, denota una realidad moralmente neutra; la calificación que uno puede hacer de ella dependerá del uso o abuso de esta fuerza.

Gabriel ALBIAC comenta en un artículo publicado en Mundo (http://www.el-mundo.es/2000/12/11/) "Hace ya bastante que advertí del desatino al cual la inepcia lingüística de los políticos nos abocaba. Culmina ahora. Diccionario de la Real Academia. Voz violencia: «Del latín violentia. 1. Cualidad de violento. 2. Acción y efecto de violentar». Violento: «Que obra con ímpetu y fuerza». Violentar: «Aplicar medios violentos a cosas o personas para vencer su resistencia». Categoría que tiene origen en la versión escolástica de la mecánica aristotélica, violencia es sinónimo de fuerza. El Diccionario de Autoridades de 1726, muy superior al actual en claridad definitoria y rigor etimológico, da, como su acepción primera, «fuerza o ímpetu en las acciones, especialmente en las que incluyen movimiento». En literalidad semántica,  moralizar (da igual si positiva o negativamente) la violencia es algo así como dar de comulgar a un logaritmo".

Cuanto menos respecto de violencia no se han encontrado definiciones diferentes en los diccionarios actuales. Así se define como: Calidad de violento (que esta fuera de su natural estado, situación o modo; que obra con ímpetu y fuerza). Acción y efecto de violentar o violentarse. Acción violenta o contra modo natural de proceder. Lo que es contrario a las leyes de la Naturaleza o las contraría. Acción injusta con que se ofende o perjudica a alguien. Fig. acción de violar a una persona. Der. Constreñimiento o coacción física ejercida sobre una persona para modificar su voluntad impeliéndola a la ejecución de un acto determinado.

La agresividad y la violencia han adquirido a nivel social un significado claramente negativo; hasta tal punto que como decía Bruno Bettelheim el no reconocimiento de los propios impulsos agresivos y, tal vez, su forma más visible la violencia, nos lleva a reprimir y negar su existencia. No poder canalizar los impulsos agresivos de una forma adecuada puede conducir a estallidos tanto más violentos, cuanto más reprimidos han estado.

De todos modos, la sensación que teníamos es que como más intentamos profundizar más perdidos andamos, los límites entre "buenos" (no agresivos) y "malos" (agresivos) se han desdibujado, porque estamos encarando nuestros propios impulsos agresivos, como algo que no es ni bueno, ni malo sino natural. No es que la indignación, el enfado, la frustración, etc. sean antinaturales o parte de "nuestro lado obscuro y tenebroso", el problema si lo hay, es como canalizar esta energía hacia algo constructivo y no hacía la destrucción.

Siempre me ha gustado la serie Star Trek, tanto las películas como los libros, su creador jugó fuerte por transmitir, en una sociedad racista y clasista, valores que tienen que ver con la cooperación entre humanos (sea cual sea su sexo, credo o raza). Por ejemplo, en plena guerra fría uno de los oficiales del puente era ruso. En uno de los libros[3] "El proyecto Prometeo" se reflexiona sobre el problema de la violencia. Veamos lo que dialogan algunos de sus personajes (el texto ha sido adaptado para su mejor comprensión):

-  " Es el defecto Prometeo. El fallo en el diseño de la vida inteligente que a la larga podría aniquilarla, y también a nosotros.

-   Ud. dijo que estaban estudiando la agresión.

-  Ese es el fallo de la maquinaria. Toda la vida inteligente corpórea parece conservar la agresión como parte integral de su estructura. Sin embargo, en algún momento la inteligencia desarrolla necesariamente el poder para destruirse a sí misma y todo lo que toca ... sin perder nunca la agresión que perteneció una vez al animal desarmado.

- .... pero quizás la respuesta no es otra que la que Jim dio antes a aquellas gentes. Sí, tenemos los instintos del asesino, pero no vamos a matar hoy.

-   Algunas civilizaciones dieron esa respuesta pero no ha acabado el problema.

-   Prometeo llevó el fuego al hombre y como castigo los dioses lo encadenaron a una roca para que lo devoraran los buitres. Lo que resulta inquietante es que las formas de vida inteligentes comprenden esta leyenda .. tanto la acción de llevar el fuego como el castigo de los buitres.

-  En el hombre existen tanto el dios que tiende sus brazos hacia el fuego de las estrellas como ese rasgo oscuro que roba el fuego para hacer cadenas, le cobra un precio al que lo trae y deja sueltos a los perros de la guerra y a los buitres de la destrucción. Existen en el la grandeza ... y la insensibilidad.

-    Ninguno es único en su dualidad, ni su especie ni la mía. Cada una de las soluciones para el fallo Prometeo que ha encontrado la vida inteligente de la galaxia es, en el mejor de los casos, parcial. Es también ... temporal."

 

Acotando la realidad

Volvemos a un camino inductivo, esta vez intentando abordar una problemática concreta, al violencia familiar; especialmente, el maltrato a la mujer. Se trabaja para delimitar un "problema" en el cual profundizar algo más, dar objetivos claros. También intentamos dar sentido a las estadísticas con las que nos bombardean los medios de comunicación y dar respuesta a la pregunta ¿han aumentado los casos de maltrato familiar o se denuncian más?

La clase coincide con el 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, algunos hemos leído las noticias de hoy que destacan la desigualdad entre hombres y mujeres. Planteamos trabajar sobre el problema de la violencia familiar. Cómo punto de partida tenemos algunas de las estadísticas del dossier sobre violencia de la revista "muy interesante".

Podemos destacar los siguientes datos como punto de partida:

-     Se observa un aumento en los últimos 5 años de esposas/ ex-compañeras asesinadas (33 en 1997; 35 en 1998; 42 en 1999; 66 en 2000).

-     También se observa un alto número de denuncias por malos tratos (17.587 en 1997, 19.622 en 1998; 21.300 en 1999 y 18.835 en 2000)

-     El porcentaje de hombres asesinados por sus compañeras es mínimo (apenas 1 por año) respecto del de mujeres asesinadas.

 

Algunas de las posibles causas asociadas al maltrato en el hogar:

-     Cambio de roles sociales (masculino y femenino)

-     Se da en todas las clases sociales

-     Desestructuración de la familia. Cambios en los modelos familiares

-     Situaciones de deprivación como paro, por ejemplo,

-     Alcoholismo, drogodependencias

-     Reproducción de modelos aprendidos (maltratado Ô maltratador)

-     Etc.

 

De entrada, surgen problemas con "la definición del problema", no es lo mismo problema y objetivo. También hay varias quejas de que la consigna es demasiado ambigua y que no saben realmente que hay que hacer. Hablamos de la frustración que implica la incertidumbre; tal vez, el problema es que no sabemos como encarar un tema tan complejo. Finalmente, los grupos empiezan a trabajar. En la puesta en común se amplían algunas de las posibles causas del maltrato familiar, algunos han conseguido marcar objetivos y delimitar el problema y otros no.

Algunos ejemplos de lo tratado en los pequeños grupos:

-          Dificultad de determinar donde empieza la violencia, ya que se puede confundir con disciplina o con cualquier otra manifestación de nuestra sociedad.

-          Traspasar al ámbito público algo que siempre ha sido considerado propio del ámbito privado,

-          Los cambios sociales de las últimas décadas han añadido problemáticas a las que ya eran conocidas o familiares.

-          ¿Es la sanción al maltratador la única solución?  ¿Y si se trata de un enfermo, víctima de la sociedad?

-          Los límites de la violencia, pensamos que no hay límites, ya que cada uno puede pensar que un acto es violento o no. Pensamos que es muy subjetivo, de pende de cada persona, del nivel cultural y social; y del contexto de la familia.

-          Hereditario o ambiental. Tiene que ver tanto con lo heredado como con lo aprendido.

-          ¿Por qué aguanta la mujer el maltrato?. Por miedo: no saben donde ir, quedarse sola con los hijos, no poder sostenerse económicamente, al marido, etc. Por qué llega un momento en que les parece normal.

-          Violencia familiar:

-          Se crea un circulo vicioso del que es difícil salir.

-          Hay poca ayuda legal/institucional

-          El maltrato físico siempre está ligado al maltrato psicológico.

-          Cambio de los roles familiares.

-          Actualmente, la mujer recibe más ayuda que el hombre. Se comprende mejor su necesidad de divorciarse de un hombre maltratador.

-          Otras posibles causas asociadas, como el paro o el alcoholismo pueden actuar como desencadenantes o agravantes en una situación de maltrato.

 

-          Las causas que creemos que hacen aumentar la violencia en la familia son:

-          Nuevo rol de la mujer en la familia.

-          Perdida de autoridad por parte del hombre

-          Demostrar el poder y controlarlo todo

-          Los hombres se sienten débiles o inseguros ante la mujer, y la única forma de volverse a sentirse fuertes es por medio de la agresión sea física o psicológica.

-          Problemas de toxicomanías o politoximanías

-          Reproducción o repetición de historiales de violencia familiar, aprendizaje por modelado.

-          Hay más denuncias por que la sociedad claramente esta en contra de la violencia como método educativo, que ahora se pegue a las mujeres está peor visto que antes. Por tanto, existencia de sensibilización social que permite aumentar el número de denuncias y que haya más recursos.

-          Existencia de maltratos de hijos a padres, de gran impacto en los mass-media, que puede agravarse en los casos asociados a toxicomanías.

-          Desestructuración de los modelos familiares.

 

-          Tema: Violencia familiar. Problema: la ayuda y cooperación no debería estar sólo enfocada desde el punto de vista de la víctima sino que también debe tenerse en cuenta y tratar a la persona que maltrata, el maltratados.

-          Tema: Violencia familiar. Problema: maltrato físico y psicológico en la relación de pareja. Las parejas con problemas de drogadicción. Objetivos:

-          Averiguar los motivos por los cuales la mujer soporta la violencia.

-          Conocer la situación económica, social, cultural y laboral de la mujer.

-          Facilitar herramientas para que la mujer tenga recursos para evitar o detener las situaciones de maltrato por parte de su pareja.

-          Tema: Violencia familiar. Problema: La falta de comunicación entre la pareja, puede provocar maltratos, por tanto trabajaremos para favorecer la comunicación dentro de la pareja. Objetivos:

-          Trabajar la prevención de casos de maltrato

-          Trabajar en perfil de hombre/mujer maltratador/a

-          Definir límites, tipos de maltrato

-          Aplicar tecnologías a la prevención

-          Dar más protección a la persona maltratada.

-          Definir los problemas que pueden provocar maltrato:

-          Entorno, situación laboral, situación económica y social, consumo de drogas y/o alcohol, falta de comunicación, historia personal (antecedentes de maltrato), etc.

-          Algunas ideas sobre la violencia doméstica:

-          Los cambios que se dan en la estructura familiar

-          La incorporación de la mujer al mundo laboral

-          Los cambios de rol en la pareja. Si ambos trabajan, los dos han de colaborar en las tareas domésticas.

-          La dificultad de adaptación de algunos hombres a los cambios experimentados por la mujer.

-          La gente que ha sido maltratada acostumbra a maltratar. Repetición de modelos aprendidos.

-          Valores como la competitividad, ser fuerte (propios del rol masculino) influyen en la actitud del hombre.

-          Falta de autoestima y de autonomía (mujeres dependientes)

-          Falta de recursos personales

-          Situaciones que pueden agravar como el alcoholismo o el paro.

-          Biológicamente el hombre puede estar más predispuesto que la mujer al uso de la violencia física.

 

-          Tema: Violencia familiar. Problema: ¿Existe un perfil típico de mujer maltratada?. Objetivos:

-          Conocer el nivel socioeconómico i cultural de la pareja (trabajo, estudios, edad, ect.)

-          Conocer las problemáticas familiares anteriores, si habían padecido malos tratos o abusos durante la infancia.

-          Conocer si tienen alguna problemática adictiva

-          Centrarnos en la figura femenina de los maltratos

-          Estudiaríamos una población ya maltratada, por ejemplo mujeres que están en un centro pera "mujeres maltratadas".

 

-          Tema: Violencia familiar. Problema: Influencia de los factores exteriores respecto del maltrato familiar. Objetivos: Investigar los factores exteriores que favorecen el maltrato familiar como: Modelo sociocultural, hábitos de consumo, nivel de ingresos, trabajo, cualificación profesional, religión, relaciones sociales. Estudiaríamos dos franjas de edad 25-40 y más de 40 años.

 

Todos estos temas fueron debatidos en la puesta en común, remarcando la importancia de tener un objetivo claro y delimitar un problema para diseñar un programa de investigación-acción.

 

Algo de teoría no va mal

Hay una demanda clara por parte de la clase que explique un poco los modelos psicológicos que intentan explicar la agresión. Decido explicar algunas de las teorías de la motivación que han dado explicaciones sobre la conducta agresiva. Presento aquí un pequeño resumen sobre lo explicado en clase. Tampoco quiero explicar con detalle ninguna teoría psicológica, ya que mi próxima consigna va a ser que cada grupo busque un tema concreto relacionado con la violencia y que busque la información teórica necesaria para elaborarlo.

 

              La motivación para la agresión, el deseo de causar daño a los demás, tiene –desgraciadamente- un papel corriente en los asuntos humanos. Los ejemplos de violencia y agresión no se limitan a situaciones extremas sino que nos rodean día a día (basta dar una mirada a la prensa diaria).  Intentar identificar las bases de la agresión es, cuanto menos, complicado por la probabilidad de que existan múltiples tipos de agresión. Por ejemplo, Moyer (1968) propone las siguientes categorías, aunque no es una categorización exhaustiva: maternal (defensa de las crías), inducida por el miedo, de defensa de territorio, predadora e instrumental (con la finalidad de obtener algún beneficio). Probablemente, algunas teorías traten de explicar algunos de estos tipos de agresión.

              Algunas teorías sostienen que los seres humanos tienen un instinto básico para agredir. Esta postura fue ampliamente defendida por S. Freud. Más tarde se desarrollo esta opinión añadiendo que para desencadenar este instinto se necesita de una situación externa que libere la respuesta agresiva. Esta opinión, prácticamente unicausal, no explicaría por qué los índices de agresión varían de un individuo a otro y de una cultura a otra.

              Desde el punto de vista biológico, se defiende la hipótesis de que algunos factores genéticos o biológicos pueden determinar la agresión. La mayoría de estas teorías se han centrado en el funcionamiento de las hormonas, especialmente la testosterona, ya que los machos de todas las especies suelen ser más agresivos que las hembras. Los individuos con altos índices de testosterona tienen más probabilidad de implicarse en conductas antisociales y reaccionar agresivamente. Otros estudios se han encaminado a encontrar el “gen” de la agresividad o a identificar los centros de agresión del cerebro. Aún cuando identificáramos el gen agresivo o el centro de agresión, aún deberíamos identificar bajo que condiciones se activan estos mecanismos ya que la conducta de agresión no es constante, es decir, los factores sociales y ambientales.

              A menudo, se ha sugerido que la frustración (el impedimento u obstrucción de la conducta dirigida a metas) es una variable que puede ser causa importante de la motivación para la agresión. La afirmación más enérgica de esta aproximación contenida en la hipótesis de frustración-agresión propone que la agresión siempre surge de la frustración y que la frustración siempre produce agresión. En la actualidad, esta aproximación está lejos de ser la más aceptada ya que la agresión surge de causas distintas tales como: la provocación directa de los otros, la presencia de armas u otros estímulos asociados con la agresión, el consumo de alcohol, etc. Además, muchas veces la frustración produce depresión o resignación en lugar de agresión hacia otros.

              A continuación se presenta una tabla con los factores sociales, ambientales o personales que incrementan la probabilidad o la intensidad de la agresión. Una rápida revisión de esta tabla sugiere por qué es tan compleja y difícil la tarea de reducir la agresión en una determinada sociedad.

 

FACTOR                 EFECTO SOBRE LA AGRESIÓN

Altas temperaturas                                      Aumentan la agresión

Audiencia                        Incrementa  la agresión cuando ésta es una tendencia fuerte

                        (dominante)

                                        Disminuye la agresión sí la audiencia desaprueba esta conducta

Exposición a modelos agresivos                        Incrementa la agresión

(otras personas que se comportan

de manera agresiva)

Activación aumentada Incrementa la agresión cuando la activación se interpreta como

                    provocación  o frustración

Alcohol        En grandes dosis incrementa la agresión; en pequeñas dosis la reduce

Disculpas, explicaciones de                                 Reducen la agresión si se aceptan como sinceras

acciones provocativas

Materiales humorísticos                     Reducen la agresión e inducen sentimientos de diversión

Señales de dolor de la víctima                             Incrementan la agresión si el agresor esta muy enojado

                                        Disminuyen la agresión si el enojo es bajo

Patrón de conducta tipo A*                              Incrementa la agresión en muchas situaciones

Presencia de armas                         Incrementan la agresión

Autopercepción Dependiendo de la autopercepción y los valores puede

                       aumentar o disminuir

Cultura        Los valores de una cultura pueden aumentar o disminuir la   agresión

                                   

            Los grupos se reúnen y empiezan a discutir el tema de su póster, les anuncio que los pósters serán exhibidos en el Symposium de la SEPTG y que cada grupo recibirá la constancia de su presentación. Se ilusionan con la idea de que su trabajo se pueda presentar en público. Observo diferencias en la forma de plantear la tarea, unos piensan en las imágenes y otros en el tema. Les digo que es importante tener claro "que mensaje quieren hacer llegar al público". Cómo el póster es algo muy visual, sugiero que elaboren un trabajo previo, bien documentado sobre el tema, eso nos ayudará a entender las imágenes  y también ayudara a cada grupo a aclarar cómo presentarlo.

 

Dramatizando la agresividad y la violencia

Nos falta experimentar nuestra agresividad, pasar por los papeles que tal vez nos asustan más, sea víctima sea maltratador. Escojo la técnica de psicodrama, con las ideas de multiplicación dramática de Kesselman y Pavlovsky, como la más indicada para hacer aflorar nuestros miedos sobre la agresividad propia y la ajena. También permite la participación de todo el grupo. Dado que es una demostración, no se trabaja con yo auxiliar, ni se profundiza en problemáticas particulares, estas se contienen. Se intenta abordar más el tema como una problemática social que emerge en la situación grupal.

Empezamos con un ejercicio de relajación, la consigna final, fue visualizar una pantalla blanca en la que emerge una escena y un título. Después cada uno contó la escena y el título que le sugería. Los títulos que aparecieron en el grupo de mañana fueron: Manipulación, rechazo, odio (2), abandono - indefensión (3), incertidumbre, inhumanidad, crueldad (2), sangre fría, violación, ignorancia, acoso sexual, habitación sin salida, auto-rechazo, no a la obsesión si a la vida, bombardeo constante (lo que te pasa en la calle), asesinato, impotencia (2), sin diálogo, incomprensión. En el grupo de tarde, los títulos fueron: Mierda, capullo (indefensión), ¿papa que me estás haciendo?, maltrato, ¿por qué si me quieres?, odio, crimen, patadas, violencia callejera (impotencia), incomprensión, fuera de casa, me he quedado en blanco, indefensión.

El grupo de mañana, finalmente se decide a representar una escena de violencia en la calle (ver fotos). La persona que la ha propuesto dirige la puesta en escena. Hay dos chicas en el suelo, otros las están golpeando, también hay mirones que no saben que hacer, otro grupo de jóvenes se mete en la pelea, llega la policía.  Cada persona dice una frase con lo que esta pensando, luego las decimos todos a la vez, cada vez más y más fuerte. Trabajamos cambiando los roles y las frases, discutimos que sobre que se siente en cada una de las posiciones. Algunos no han querido participar en la escena, les pido que me cuenten que se ve desde fuera. Buscamos un título que defina la imagen: VIOLENCIA GRATUITA. Es la representación de un estallido de rabia, no hay motivos aparentes, una pelea que se ha ido complicando (la salida de un partido, de un concierto, unos jóvenes empiezan una pelea y otros se van añadiendo sin saber de que va). Es casi como la típica pelea de bar en una película del oeste, todos acaban pegándose e insultándose y nadie sabe al final quien empezó la pelea. Hablamos de las posiciones, los movimientos, intentamos dar movimiento a la escena que estaba quieta (figura), aparecen resistencias a moverse. Incluso los que están en el suelo aunque manifiestan estar muy incómodos. Paramos la escena y nos sentamos a elaborar un poco como los sentimientos que han surgido. Algunos dicen que no se podían poner en el papel, otros que se han sentido agresivos, otros incómodos, otros impotentes -especialmente, las víctimas - que no veían lo que sucedía encima de sus cabezas y se sentían rodeadas de gente hostil. Parece que en la escena grupal hemos podido vivenciar algunos de los sentimientos que surgieron en los títulos propuestos al inicio, cuesta hablar de ello. Acabamos reflexionando sobre como nos sorprenden nuestras propias reacciones agresivas.

El grupo de la tarde es más pequeño, por tanto, si que pudimos multiplicar a partir de la primera escena. En la primera escena una persona agachada e indefensa (parece una niña) recibe patadas de un chico, dos chicas se prestan para hacer de esquina (son dos paredes). La niña dice basta ya, el otro cállate. Las paredes también tienen voz, pero no pueden moverse. Otra escena parecida, lo más significativo es que en esta él que hace el papel de agresor pide ser la víctima en la siguiente imagen, lo pide como una necesidad de compensar. Una escena de violencia doméstica que vamos a trabajar más. La chica que propone la escena pasa primero por el papel de agresor, un chico hace de mujer maltratada, una chica representa a cierta distancia el hijo de la pareja que observa la escena. Representan la escena, sube la tensión, lo toman muy en serio. Les pido que cambien de roles, sorprende la indefensión y fragilidad de la mujer maltratada. Le pido que nombre dos heteronimos que le puedan dar apoyo en esta situación. Convoca una vecina (amiga suya) y un policía. Les pido que repitan la escena, sabiendo que sus heteronimos la están apoyando. No puede dejar el rol de mujer maltratada a pesar de este apoyo. Pide que estén realmente en la escena y la protejan. Sólo una acción policial directa puede parar esta espiral de violencia. Nos sentamos y empezamos a comentar el taller, inevitablemente nos quedamos atrapados en la última escena. Una chica comenta que ella no se dejaría maltratar así, le pido que monte la escena tal como la ve ella. En este caso la mujer responde a las críticas del marido, no hace caso de sus demandas, le dice que ella trabaja igual que él y que no es su esclava. Sube el tono de voz y pelean cada vez más fuerte. En alguna de las escenas "el niño" intenta intervenir defendiendo a la madre, pero es apartado para que no le pase nada. Volvemos a sentarnos, intentamos buscar soluciones a estas situaciones. En este grupo se ha vivido mucho más intensamente la representación de papeles, se sienten algo descolocados por la intensidad de sus emociones. Intentamos hablar de ello. Acaba la sesión con un ejercicio lúdico de descarga de tensión. Una vez desecho el grupo, se crean pequeños grupos espontáneamente y siguen comentando la experiencia.

Las siguientes sesiones las dedicamos al trabajo en grupos pequeños preparando el material de los pósters. Yo me siento un rato en cada grupo, por si necesitan algún soporte. En algunos casos proporciono material bibliográfico o gráfico. De todos modos, este trabajo es el que podrá apreciarse a través de  los pósters y los trabajos que presentan los alumnos.

 

Para acabar, por ahora

Cómo dije al inicio esto es un proceso que seguiremos compartiendo, por lo menos, hasta final de curso. Por tanto, no hay conclusiones más allá del deseo que esta experiencia sea tan enriquecedora para mis alumnos, como lo es para mi.

Si que me gustaría compartir algunos materiales que he encontrado en Internet, precisamente ayudando a algunos grupos en la búsqueda de referentes para su trabajo. Acabo pues esta presentación con algunas frases y definiciones que me parecen interesantes y con direcciones dónde encontrar los textos completos.

Buscando sobre lo subjetivo de la violencia, pensando en la "mirada que violenta" hay que bucear en Sartre. Dice L. A. Aranguren, hablando del problema de la libertad y la posibilidad: "Desde el punto de vista de la libertad que está en juego, Sartre constata que la mirada del otro me objetiva, con lo cual aliena mis propias posibilidades; esta situación tiene su punto de partida en la libertad del prójimo ya que éste me es revelado "a través de la inquietante determinación del ser que yo soy para él". El prójimo-sujeto es aquel que fija mis posibilidades al tiempo que experimento su infinita libertad. Con lo que es posible concluir, según Sartre, del modo siguiente:"En la mirada, la muerte de mis posibilidades me hace experimentar la libertad ajena; aquélla no se realiza sino en el seno de esta libertad y yo -yo, para mí mismo inaccesible y empero yo mismo- soy arrojado , dejado ahí, en el seno de la libertad de otro". Con la aparición del otro, por tanto, caigo en la esclavitud."( http://www.cica.es/aliens/dflus/s6arangu.html)

Buscando aproximaciones teóricas a la violencia, hay dos trabajos muy interesantes.  La monografía realizada por Javier Ardouin, Claudio Bustos, P. Fernado Díaz y Mauricio Jarpa (http://www.udec.cl/~clbustos/apsique/anor/agresividad.html) que se titula Agresividad: Modelos explicativos, relación con los trastornos mentales y su medición. En esta monografía se revisan las persectivas: psicoanalítica, etológica o evolutiva, bases biológicas de la agresión, modelos cognitivos, modelos del aprendizaje social, la visión fenomenológica, transtornos asociados a la agresión. Es un trabajo interesante para introducir a los alumnos en el tema.

Por otro lado, el trabajo de Luis Armando González y Carmen Elena Villacorta (http://www.uca.edu.sv/publica/eca/599art4.html) de El Salvador, es un trabajo mucho más profundo y específico. En el mismo se revisan las tesis del marxismo y del psicoanálisis. A destacar su acotación del término violencia, como modo de entender cual es el objetivo de su trabajo:

            " La violencia  puede ser entendida, en términos  generales, como un ejercicio de fuerza de parte  de instituciones, grupos o individuos sobre otros grupos o individuos con un propósito instrumental --obtener algo de quienes padecen el  ejercicio  de  fuerza--  y/o  con  un  propósito  expresivo  --poner  de manifiesto el  poder y las  convicciones del ejecutor de  fuerza. Como puede verse, se  trata de una idea lo suficientemente  amplia de la violencia como para englobar  las concreciones más  particulares de la misma;  y, dentro de éstas, a esas dos formas de violencia que son las que más llaman la atención de la teoría sociológica: la instrumental y la expresiva.

Para entender  más claramente qué  es lo característico de  ambas, veamos un texto de  Fernando Savater  sobre el tema.  "Los sociólogos de  la violencia --dice  Savater--   establecen  una   diferencia  básica  entre   violencia instrumental (v.  gr.: la del atracador que  utiliza la pistola para atracar un banco) y la violencia expresiva (v. gr.: la del fanático que asesina para demostrar  la grandeza  y sinceridad de  su fe).  La instrumental es  la más fácil de  controlar, pues  para ello basta  con ofrecer al  violento por las buenas lo que aspira  a conseguir por las malas, o con asegurarle un castigo cuya amenaza  sea mayor que la recompensa que  espera obtener. Pero quien se expresa por medio de  la violencia realiza una apuesta incalculable, a fondo perdido,  terroríficamente    desinteresada  y,   por  tanto,  indomeñable".

Nuestra  noción  provisional  de  la  violencia  incorpora  las  dimensiones instrumental  y  expresiva aludidas  por  Savater, pero  no circunscribe  su aplicación a  individuos y grupos, sino que lo amplía,  sobre todo en uno de sus aspectos,  a las instituciones.  En efecto, éstas pueden  ejercer, si es que no tienen como  función específica hacerlo, la violencia instrumental ya sea  para  controlar  desafíos   de  naturaleza  política  al  orden  social establecido, o  ya sea para controlar y  castigar las diversas violaciones a la  legalidad  --desde  el  irrespeto  de  las  señales  de  tránsito  hasta asesinatos-- que cometen individuos y grupos en una sociedad determinada.

Asimismo, nuestra noción de violencia deja entrever otro elemento clave para su comprensión  más cabal: la naturaleza (origen) de  la violencia. Esta, si nos fijamos en su dimensión instrumental, tiene no sólo un origen exterior a los individuos  --ya sea  porque son las  instituciones las que  la ejercen, desde fuera,  sobre ellos, o ya  sea porque son otros  individuos (o grupos) los que  lo hacen--,  sino que a  través de ella  se consigue un  bien más o menos determinado.  Si nos fijamos en  su dimensión expresiva, su  origen es interior,  es decir, es  desde la realidad psicobiológica  de los individuos que la  violencia emerge, violentando a otros  --quedando en la oscuridad el propósito instrumental de esa violencia--, pero violentando primariamente al sujeto que la lleva inscrita en su interioridad personal."

Tras su revisión crítica de Marx, Luhmann, Freud y Fromm, vale la pena revisar las conclusiones a las que llegan los autores:

"La  revisión   teórica  anterior  nos  permite   plantear  las  conclusiones siguientes:

1. La  violencia no tiene porqué ser  asimilada con prácticas brutales, como asesinatos,  secuestros  o  violaciones.  Estas  prácticas  ciertamente  son violentas, pero  no la  agotan, no sólo  porque existen prácticas  mucho más aberrantes que  las señaladas  --la tortura de  niños o los  genocidios, por ejemplo--, sino porque las hay más sutiles --los cambios de voz para inducir a otros a comportarse  de determinada manera-- e incluso, las hay que pueden ser  vistas como  "constructivas"  --los rasguños  de los  amantes  en pleno éxtasis  amoroso.  La  violencia,  entendida  como un  ejercicio  de  fuerza padecido  por   individuos  o  grupos,  no  se   agota  en  ninguna  de  las manifestaciones puntuales en que se concreta.

2. Por  lo anterior,  la violencia, antes  de ser buena o  mala, saludable o patológica,  es  una realidad  presente  inexorablemente  en la  convivencia humana.  Ya  sea  que  aceptemos  que  su naturaleza  es  social,  subjetiva (psico-biológica) o  ambas a la vez, su realidad es algo  que va más allá de la voluntad  de los individuos.  Se trata, entonces, de  aprender a convivir con la  violencia, tanto con la que dimana de  la naturaleza humana como con la  generada por  las  estructuras sociales,  políticas y  económicas. Ahora bien, aprender a convivir  con la violencia no significa hacerlo con un tipo determinado  de  violencia,  sino  algo mucho  más  profundo:  vivir con  la conciencia de que los  seres humanos ejercen fuerza sobre otros muchas veces para realizar fines íntimos que les son desconocidos a ellos, y muchas otras --las más  evidentes-- para obtener algunos  bienes simbólicos o materiales. Entre  la  presión  de  las  estructuras  y  la  presión  de  su  naturaleza psicobiológica, existe un resquicio  en el cual el individuo puede no abolir la violencia, sino transformar  algunas de sus concreciones más nocivas para él y la especie humana en algo menos dañino o, incluso, más constructivo.

3. La  violencia tiene  dos dimensiones esenciales, una  instrumental y otra expresiva.  Ambas  dimensiones  permiten   agrupar  los  diversos  tipos  de violencia  conocidos hasta  ahora.  Así, es  factible agrupar  en  el primer ámbito no  sólo la mayor parte  de casos de  violencia criminal (tipificados como  tales  en  la  legislación  penal),  sino  todos  aquellos  casos,  no penalizados e incluso aceptados socialmente, en los que se utiliza la fuerza (un profesor que grita a un estudiante, un conductor que se adelanta a otro, un padre tirando de las orejas de su hijo) para obtener un bien externo como resultado de ello. En el segundo ámbito se pueden agrupar los diversos tipos de violencia en los  cuales, tras el ejercicio de la fuerza, el bien externo es sumamente oscuro --o  mínimo en relación con la fuerza empleada--, siendo particularmente  fuerte  la  emotividad  (sexual,  ideológica  o  religiosa) mostrada por el individuo o grupo ejecutor.

4. Entre  ambas dimensiones de la  violencia --expresiva e instrumental-- se puede  establecer una cierta  primacía de  la violencia expresiva.  Esta, en efecto, puede ser considerada como la principal violencia --en el sentido de que hunde sus raíces  en la individualidad humana, biológica y psicológica-- siendo la  instrumental una oportunidad para  su manifestación. Si aceptamos esta  tesis,  hemos  de   aceptar  que  en  todos  los  casos  de  violencia instrumental,  aun  en  los  más  nítidamente  intrumentales,  siempre  está presente –alimentándolos--  la carga  de violencia psicobiológica  que lleva consigo todo  individuo. Es decir, que  aun el ladrón más  frío y calculador está dominado más que  por el afán de conseguir la joyas o el dinero, por un ansia (no  siempre consciente) de expresar, en su  robo frío y calculado, la carga de  violencia que lleva internamente consigo.  Por tanto, a esta carga de violencia,  a sus  raíces y vías de  expresión es a las  que tendrían que prestar  atención todos  aquellos preocupados  por el  auge de la  violencia destructiva en la sociedades actuales.

5.  La agresividad  está presente  en nuestra  estructura filogenética  y su función primordial  es contribuir a la defensa  de los intereses vitales del individuo y de la  especie. Esta agresividad tiene múltiples manifestaciones y, de hecho, gran  parte de ellas es deseable y/o necesaria. Sin agresividad autoafirmativa, por ejemplo, el  individuo tendría problemas  para forjarse una identidad propia para defender sus propios puntos de vista, para lograr sus objetivos y alcanzar sus metas.

6.  La  agresividad  biológicamene   no  adaptativa  o   maligna  suele  ser perjudicial tanto  para quien la padece como  para quien la infringe. Tiende hacia la  muerte y la autodestrucción y su origen  se enraíza en la historia de la  humanidad y no en la estructura biológica  de la especie humana. Esto significa  que  existe  la   probabilidad  de  que  este  tipo  de  agresión destructiva sea minimizada. No obstante, eso no garantiza que las sociedades actuales --tal y como están configuradas en la actualidad-- estén dispuestas a crear las condiciones para que eso suceda.

7.  Para  una  comprensión  más  cabal  de  este fenómeno  valdría  la  pena establecer  una  distinción  terminológica, al  menos  entre  los conceptos agresión,  violencia y destructividad. Lo que  en un sentido más sociológico suele conocerse  como violencia, no puede  equipararse al mecanismo agresivo con el que biológicamente  están dotadas las especies superiores para lograr su conservación. Como se ha analizado aquí, la crueldad y destructividad son características  específicas del  ser  humano y  poseen dinamismos propios, ajenos en muchos aspectos a las determinaciones biológicas. La pretensión de estigmatizar  todo bajo  la  categoría de  violencia tiende  a  oscurecer la comprensión de  la misma. Por ello, la caracterización  de cada uno de estos términos sería  un útil material en el avance  de la aproximación teórica al fenómeno de la violencia."

 

Este ha sido hasta el momento mi/ nuestro trabajo sobre violencia, transitando desde lo "objetivo" a lo "subjetivo"; de lo simple a lo complejo … simplemente intentando entender lo positivo y lo negativo de la agresividad y la violencia. Hablando de ello, por qué nos preocupa como seres humanos que tienen en su mano la capacidad de destruirse y también la voluntad para no hacerlo.

 

Barcelona, 6 de mayo de 2001



[1] Sabater. F. (1997). El valor de Educar. Barceona: Ariel.

[2]  Se excluye la violencia "psicológica" ya que la violencia psicológica se ha entendido como cualquier tipo de agresión no física, pero esta agresión no física se ha concretado  a  un nivel observable en la comunicación, sea verbal o no verbal. Es precisamente el impacto (efecto) de esta comunicación que transmite insulto, desprecio, desvaloriza, etc. lo que afecta a nivel psicológico, tanto o más que el maltrato físico.

[3] Sondra Marshak y Myrna Culbreath (1993) El proyecto Prometeo. Star Trek 4. Barcelona: Grijalbo

* Conjunto de rasgos, como la competitividad, agresividad, impulsividad y hostilidad que se relacionan con aspectos importantes de la salud, la conducta y el desempeño de tareas.